Exposiciones de Toledo. Un buen plan para hacer un fin de semana es viajar a Toledo. Toledo da nombre a la provincia a la que pertenece y está integrada en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.
Toledo es conocida como «La ciudad Imperial» por haber sido la sede principal de la corte de Carlos I y también como «la ciudad de las tres culturas», por haber estado poblada durante siglos por cristianos, judíos y musulmanes. La historia y las culturas han dejado una profunda huella en su fisonomía, y, es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más bellas de España.
Cómo llegar a Toledo en AVE.
Una forma de llegar muy rápida y cómoda es mediante el tren rápido AVE desde la estación de Atocha de Madrid. El billete está en torno a los 6€ y, una vez que hemos llegado a la maravillosa estación de tren de 1920 en Toledo, hay que tomar un autobús que espera a los viajeros que vienen en el AVE para acercarles al centro histórico pues la estación se encuentra extramuros. El bus cuesta 2€, no tiene paradas y termina muy cerca de la plaza de Zocodover, centro neurálgico de Toledo. El horario de las exposiciones en Otoño es de 10,30 a 19:30 y en primavera de 10:00 a 21:00.
En este artículo os proponemos una visita a tres exposiciones de Toledo:
- la Exposición de Leonardo daVinci.
- la Exposición de Antiguos Instrumentos de Tortura.
- la Exposición de Templarios y otras órdenes militares.
Todas ellas son muy interesantes y se encuentran bastante cerca unas de otras. Presentan una tarifa combinada de 9 € para adultos y 6 € para niños y es un plan estupendo para hacer en familia. En posteriores artículos hablaremos de cada una de ellas, pero ahora os contamos un poco de cada una por si os animáis a verlas.
Exposición de Leonardo daVinci. El Inventor.
Esta exposición de encuentran en La Posada de la Hermandad, ésta fue el Tribunal y Cárcel de la Santa Hermandad de Toledo, una especie de Guardia Rural que vigilaba los caminos cercanos a Toledo y que eran asaltados habitualmente por malhechores organizados como la Banda de los Golfines. Es probable que se usaran instrumentos de tortura en las mazmorras que albergaron hasta 40 presos a la vez. Su visita provoca un estremecimiento.
La Posada de la Hermandad se encuentra muy cerca de la Catedral. Acercarse a ver el edificio en sí, ya merece por si solo la pena, pues se trata de un edificio del siglo XV.
La exposición de Leonardo daVinci se encuentra a partir del primer piso. En ella podemos encontrar reproducciones en madera de sus inventos con una explicación de cómo fueran concebidas por el genial inventor.
En la foto que os mostramos se puede ver el proyecto de ala mecánica que parece imitar completamente la anatomía y el funcionamiento de las articulaciones de las aves. Lo puede llevar un hombre solo gracias a un complicado sistema de resortes que facilitan el retorno a la posición inicial antes de flexionar las alas.
Es espectacular y es el primero que se ve en la exposición, pero no el único, otros como una bicicleta, un tambor mecánico, un odómetro, una grúa de engranaje, un barco con palas, un automóvil sintético…y muchos otros inventos más se pueden observar mientras se escucha por todo el museo música interpretada por un órgano de tubos de papel, creación del propio Leonardo.
Exposición de antiguos instrumentos de tortura.
La exposición de Antiguos Instrumentos de Tortura se presenta en una casa del siglo XV de la judería toledana muy cerca de San Pedro Mártir (Antigua sede de la Inquisición) y del lugar en el que se encontraba la Cárcel Real.
Esta exposición es una de las más visitadas en Toledo. Desde que se estableció hace ya cuatro años, parece que el interés de la temática que aborda y su ubicación en la ciudad donde tuvo sede la Santa Inquisición, ha ido ganando público gracias al boca a boca.
Si os ha sobrecogido la visita de las mazmorras de la Posada de la Hermandad, no podéis dejar de asombraros con la reproducción de estos terribles instrumentos.
La inquisición española, cuando existían indicios de herejía y el acusado se negaba a declarar, dictaba sentencia de tormento. Esta sentencia no era la pena por un castigo, si no la manera de obtener la verdad sobre la acusación. El acusado debía firmarla 24 horas después de ser torturado. Seguir leyendo →




