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Museo Arqueológico Nacional, Madrid

El Museo Arqueológico de Madrid abre sus puertas tras dos años de cierre total y seis de exhaustiva restauración. Se reinaugura con la vocación de preservar nuestro pasado con criterios de futuro: equipar las necesidades de conservación del patrimonio con la tecnología de última generación que la garantice: climatización inteligente, cristales de alta definición, los últimos avances en iluminación y detección de cambios térmicos… A todo ello hay que sumar la ampliación del espacio museístico y la actualización de la accesibilidad y servicios que se ofrecen.

Restauración

El Museo Arqueológico Nacional, cuya actual sede fue inaugurada a finales del siglo XIX ocupando un tercio del edificio de la Biblioteca Nacional, tuvo en su restauración dos retos fundamentales: mejorar la presentación de las piezas exhibidas y aumentar el espacio de exposición. Para ello ha sido necesaria una inversión que supera los 65 millones de euros y que ha tenido como resultado el cumplimiento de los dos objetivos iniciales: 4.000 metros cuadrados más de espacio y reducción del número de piezas expuestas de 18.000 a 13.000. Menos piezas en más espacio para proporcionar una experiencia mas agradable al visitante tanto de contemplación como de aprendizaje.

La salas se han llenado de paneles explicativos y pantallas audiovisuales. Todas las vitrinas están dotadas de cristales extraclaros, con filtros ultravioletas y las últimas medidas de seguridad. La gran incorporación al espacio visitable ha sido el cerramiento de sus patios, pero, además, se ha habilitado la cuarta planta del edificio para dotarlo de taller de restauración y de almacenamiento de más de 1.000.000 de objetos que configuran su enorme fondo. Previo a su inauguración, el 90% de las piezas expuestas han sido también restauradas. La parte arquitectónica ha corrido por cuenta de Juan Pablo Rodríguez Frade y la museográfica por cuenta de Empty.

Una colección completa

La colección de Museo Arqueológico Nacional abarca desde la Prehistoria hasta el siglo XIX. Es recomendable solicitar un plano en el mostrador de Información del museo para ubicar rápidamente la situación de las salas (una incorporación más a esta nueva etapa). Aunque podemos contemplar objetos de procedencias diversas (como El Orante de Gudea o incluso alguna momia egipcia), el museo se nutre principalmente de piezas provenientes de todos los puntos del territorio nacional entre las que podemos destacar importantes piezas de la cultura ibérica como La Bicha de Balazote, El Toro de Osuna, la Gran Dama Oferente del Cerro de los Santos (Albacete), la Dama de Baza (espectacular en su nueva ubicación) o, por su puesto, una de las piezas estrella del Museo, la Dama de Elche; romana, con una espléndida exhibición de mosaicos como el de los Trabajos de Hércules, las tablas de bronce de la Lex Ursonensis, la colección de bustos, la profusión de cerámica sigillata o el extraordinario catalogo numismático; de la cultura árabe, de la que son grandes exponentes el Bote de Zamora, los arcos de estuco o la maravillosa cúpula mudéjar de Torrijos; visigoda, con la exhibición del siempre sorprendente Tesoro de Guarrazar (coronas y cruces de varios reyes visigodos de Toledo)… Un largo etcétera que el visitante debe descubrir en sucesivas visitas para encontrar su pieza favorita: hay un ábaco neperiano, el astrolabio de al-Sahlî,  brazaletes de oro y plata, candelabros, esculturas votivas, cuadros, cráteras griegas, sepulcros de toda época, bustos de emperadores, pesas de telar, espadas, cuchillos.

Museo Arqueológico Nacional

Vista de uno de los patios

En su jardín, y antes de acabar la visita, hay que entrar en la reproducción subterránea de las cuevas de Altamira, a la que se la ha incorporado un espejo gigante que favorece la contemplación de las pinturas y efectos de sonido que transmiten la sensación real de estar en una cueva.

Museos de Madrid, la propuesta arqueológica.

El Museo Arqueológico Nacional consigue con su reapertura que se cubra el vacío que para amantes de la antigüedad, de la historia y del arte, había en Madrid pero, afortunadamente, no es la única oferta de índole arqueológica que se ofrece. Merece especial mención el Museo Arqueológico Provincial, en Alcalá de Henares (una ciudad bien comunicada con Madrid tato por carretera como por tren de cercanías), centrado en hallazgos provinciales y con piezas de excepcional valor como la Pátera de Titulcia, y los sótanos del Museo de San Isidro (en la zona de La Latina), que albergan una interesante cantidad de objetos provenientes de excavaciones locales.

Mira algunas de las imágenes en nuestra galería del Museo Arqueológico

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