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Puerta. Sangarcía
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Pueblos de Segovia: Sangarcía

Sangarcía, el pueblo de los dinteles

La Campiña segoviana guarda algunos secretos que deben dejar de ser tales: la magnífica iglesia de Paradinas, la ruta de los órganos barrocos, los restos de la abadía de Párraces… y, por supuesto los curiosos dinteles de Sangarcía.

Aunque en la actualidad tienen más fama sus maestros albañiles, aquí en Sangarcía tradicionalmente se dieron dos profesiones: la molienda de chocolate y el transporte de grano. Ambas dieron al pueblo una merecida prosperidad que dejó su impronta en un buen número de portalones de granito con inscripciones, todas ellas religiosas, que hacen a Sangarcía merecedor de estar en la lista de Pueblos de Segovia visitables, y más ahora, con su plaza mayor, porticada en uno de sus lados, por fin restaurada después de mil avatares.

Si las inscripciones llaman la atención del visitante, no dejéis de observar los hierros que completan las puertas: bocallaves con escudos o simple chapa, los enrejados, a menudo doblados para dejar paso a las cerraduras, las imágenes de los sagrados corazones clavadas aquí y allá, y, cómo no, el paso del tiempo desdibujando la pintura, oxidando el metal, desgastando la piedra, haciendo más único lo genuino.