Segovia ofrece al visitante imponentes edificios civiles y religiosos en un entorno agreste típico castellano.
Cuando llegamos a la ciudad de Segovia nos encontramos con varios imprescindibles: el acueducto romano, bellísimo, monumental, perfecto en su factura. La catedral, llamada La “Dama de las Catedrales” por su belleza y su estilo gótico tardío-se construyo en el siglo XVI-. y el Alcázar, utilizado como residencia real por los reyes de Castilla y con restos romanos en sus cimientos. El Alcázar presenta una estética de “Castillo Encantado” que sirvió de inspiración a Walt Disney para el castillo de la bella durmiente. Desde el Alcázar se pueden ver las murallas del siglo XI que rodean la ciudad y que se conservan en su totalidad.
El Alcázar Se puede visitar de 10,00 a 19,00 h en verano (abril-septiembre) y de 10,00 a 18,00 resto del año. Su precio es 4,5€.
Una vez en la ciudad no debemos irnos sin visitar varias iglesias: la de La Trinidad, la de San Martín, San Millán, La Veracruz, Santo Tomás, San Juan de los caballeros…por citar algunas, todas ellas románicas, pero hay muchas más. Casi todas presentan el horario de culto para poder visitarlas.
Un gran olvidado por las rutas turísticas, incluso por la Oficina de Información y turismo, es el Monasterio de San Antonio El Real. Es un impactante monasterio del siglo XV, fundado por Enrique IV, gran benefactor de la ciudad de Segovia y tío de Isabel La católica. El Monasterio está habitado actualmente por las monjas clarisas, en clausura, pero se puede ver gracias al trabajo desinteresado de una señora que lo muestra y explica con una pasión que permite al visitante transportarse mentalmente al propio siglo XV. Lo más interesante del Monasterio son sus techos mudéjares que nada tienen que envidiar a los de la Alhambra. Está situado hacia el final del acueducto a la izquierda, si se viene desde Madrid.La entrada cuesta 4 euros.
Un paseo muy agradable es el que transcurre a la vera del río Eresma, y que circunda gran parte de la ciudad, pasando debajo del Alcázar, las murallas, y llegando al barrio de S. Cristóbal, con una de las plazas medievales más bonitas de España. Tampoco podremos irnos sin visitar su magnífica Plaza Mayor, ideal para tomar unos vinos o unas tapas mientras se toma el sol, y pasear por la calle Real y Juan Bravo.

Pingback: Salamanca: ver y comer - Viajar en vacaciones
Pingback: La buena vida es la vida saludable | Adelgazar y Salud